El Peñón de Ifach es muy apreciado también por los escaladores
El Peñón de Ifach es muy apreciado también por los escaladores
El Peñón de Ifach es una gran roca calcárea (332 metros) que sobresale de la suave costa mediterránea de Calpe. Declarado Parque Natural en el año 1987, destaca por ser un excepcional refugio de aves, con hasta 80 especies registradas en las 47 hectáreas de terreno que ocupa. Así pues, los aficionados a la ornitología no tendrán muchas dificultades en divisar cormoranes moñudos, gaviotas patiamarilla, alcatraces o halcones de eleonor y peregrinos, entre otras muchas especies. La vegetación, típica de esta zona mediterránea, comprende desde el palmito y la sabina negra en las zonas altas hasta el lentisco, la madreselva o el enebro de las laderas inferiores e incluso podemos encontrar raras especies endémicas de esta zona como la silene de Ifach o la uva de mar.

El Peñón domina el paisaje de la costa de Calpe
El Peñón domina el paisaje de la costa de Calpe
Para acceder al Peñón debemos dirigirnos a la localidad de Calpe. El peñón forma parte del paisaje y la cultura de esta localidad mediterránea que ha sabido utilizarlo y respetarlo a lo largo de los años. Prueba de ello son las murallas defensivas que encontraremos según iniciemos la ascensión.

Antes de acceder a la senda propiamente dicha, será necesario que nos detengamos en el Centro de Información del Parque Natural. Allí, además de proporcionarnos toda la información necesaria para visitar el Peñón de Ifach, durante las épocas de máxima afluencia se encargarán de darnos acceso o restringirlo para no dañar el débil equilibrio de la zona. No hay periodos fijos, pero básicamente en Semana Santa y en verano corremos el peligro de que no nos permitan pasar. Para conocer las limitaciones o pedir turno, podemos ponernos en contacto directamente con ellos.

Vistas desde el primer mirador
Vistas desde el primer mirador
Es dificil decir cual es la mejor época del año para realizar la ascensión, pero probablemente la primavera sea la que más se adapta a los gustos de todos. El verano es, sin embargo, el peor momento del año para subir al Peñón de Ifach debido al calor que impera en la zona y a la falta de agua y sombra de muchas zonas del sendero. En cualquier caso, es recomendable aprovechar las horas menos calurosas de la mañana ya que así encontraremos menos gente y sufriremos menos calor.

El sendero en sí presenta una fuerte inclinación salvada a menudo con continuos zig-zags. Parte del mismo Centro de Información y asciende hasta la parte más alta donde un “agujero” practicado en la roca permite pasar a la ladera que da al mar. Antes de esto, encontremos las murallas de una antigua fortificación, un aljibe y varios miradores que nos permitirán admirar la isla de Benidorm, Sierra Helada, el Puig Campana, la Sierra de Aitana e, incluso un día despejado podríamos llegar a ver Ibiza que se encuentra a 70 km en dirección este.

El tunel fue creado artificialmente para facilitar el paso
El tunel fue creado artificialmente para facilitar el paso
Tras cruzar el túnel que da acceso a la “cara oculta” del Peñón, notaremos un cambio en la flora de la zona. Debido a la mayor aportación solar de esta zona, el romero, el esparto, las sabinas y el enebro se han adueñado de la zona. Nos encontraremos entonces con una bifurcación, el camino de la izquierda nos permitirá llegar a una antigua caseta vigia y el de la derecha nos llevará a la cima del Peñón. El camino de la izquierda es muy tranquilo e interesante, recomendable recorrerlo en todo caso, mientras que el de la derecha es más duro y exigente por la pendiente que encontraremos. Si finalmente elegimos subir a la cima, arriba nos encontraremos con un vértice geodésico de tercer orden.

Las manchas que se aprecian en el mar son las colonias de posidonias
Las manchas que se aprecian en el mar son las colonias de posidonias
El camino de regreso se realizará por el mismo sendero que hemos utilizado para llegar arriba. En total el recorrido completo siguiendo las dos alternativas del sendero puede costarnos entre 2 horas y media y 3 horas.

Como curiosidad, encontraremos en numerosos puntos del camino pinos casi horizontales cuyo peculiar crecimiento se debe a los fuertos vientos que se registran en la zona.

Entradas relacionadas