Guadarrama vista desde Madrid parece cercana, pero muchos habitantes de la capital la desconocen por completo.
Guadarrama vista desde Madrid parece cercana, pero muchos habitantes de la capital la desconocen por completo.
La Sierra de Guadarrama es para muchos una lugar desconocido a pesar de la cercania. La Sierra de Guadarrama esconde frondosos bosques, parajes sorprendentes, lagunas glaciares… Se puede visitar en cualquier época del año sin miedo a que nos defraude. Más aún si hablamos de una ruta tan sencilla como la que presentamos hoy, que incluso con nieve hasta la rodilla se puede completar sin un esfuerzo excepcional.

En la zona de la Jarosa abundan las grandes pinadas
En la zona de la Jarosa abundan las grandes pinadas
La ruta de la Jarosa parte del embalse homónimo en una ruta circular a través de varias pistas anchas y cómodas en su mayor parte. Se recorren 14 kilómetros en unas 4 horas en condiciones normales con un desnivel que no supera los 500 metros. La única precaución que debe tomarse es el aprovisionamiento de agua, puesto que no encontraremos ninguna fuente en el camino.

Para iniciar el camino deberemos acercarnos al embalse de La Jarosa desde el pueblo de Guadarrama. Podemos dejar el vehículo al lado de la carretera sin más. Desde el embalse, andando, encontraremos a unos 100 metros una pista que aparece a la derecha junto a una granja en sentido ascendente y prohibida para el tráfico no autorizado. Al cabo de unos minutos encontraremos un merendero desde donde parte una senda a la izquierda del camino que deberemos tomar en sentido descendente.

El acebo es muy común en la Sierra de Guadarrama
El acebo es muy común en la Sierra de Guadarrama
Descendiendo por la senda, llegaremos al cruce del arroyo de La Jarosa, que dependiendo del nivel de las aguas tendremos que cruzar sobre unas piedras. A partir de ahí el sendero empezará a ascender y seguirá así durante casi media hora. Seguiremos siempre por el sendero principal hasta alcanzar un cortafuegos que tomaremos en dirección ascendente.

Pronto encontraremos una pista ancha y fácil, pero con una dura subida por delante. Casi media hora de subida nos llevará hasta el cruce con el Vía Crucis que ignoraremos esta vez. La próxima hora y media será mucho más fácil y bonita, ya que estaremos a una gran altura divisando una buena parte de la Sierra de Guadarrama.

Restos de la antigua ermita de La Jarosa
Restos de la antigua ermita de La Jarosa
Tras cruzar varias gargantas y surcar algunos arroyos, empezaremos a descender dejando a la derecha la pista que lleva al Valle de los Caidos. Nuestro camino ya está llegando a su fin, acercándose de nuevo al Embalse de La Jarosa. Sabremos que estamos cerca cuando la ancha pista se convierta en una carretera asfaltada tras superar una valla que impide el paso a los vehículos.

Tras la excursión, encontraremos un área de picnic, con un bar y una ermita (la de San Macario) junto al embalse en el que pueden verse grullas, cigüeñas y gaviotas.

Todas las imágenes pertenecen a Martius’ excepto la primera que es de emedeme.

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