El Valle de Estós, situado a escasos kilómetros de Benasque (Huesca), es un lugar excelente para recorrer varios senderos de poca dificultad. El más sencillo de todos, seguramente, es el tramo de GR-11 que lleva hasta el Refugio de Estós, en 2 horas y media (sólo ida).

Valle de Estós, bajo el Perdiguero
Valle de Estós, bajo el Perdiguero

El camino es bastante llano y no tiene ninguna dificultad técnica. La pista es amplia y está perfectamente señalizada, por lo que resulta casi imposible perderse si se sigue el sendero.

Se puede aparcar en el desvío que hay en la carretera, en la pista que sube hasta el principio del camino o en un par de aparcamientos que hay al final de la misma, si no están llenos.

Existen varias cabañas y refugios a lo largo del sendero, que pueden ser útiles en caso de tormenta. También se puede beber agua en un par de fuentes, que suelen venir bien durante el regreso.

Desvíos en el Valle de Estós
Desvíos en el Valle de Estós
Hay varias variantes, bien indicadas por letreros relativamente nuevos, en la primera mitad del camino. Una de ellas, a la izquierda, sube con cierta pendiente hacia los ibones de Batisielles (1h. 30 min.) y Escarpinosa (2h. 15min.).

Unas dos horas después de empezar a caminar llegamos a la cabaña del Tormo, situada en una pradera ocupada aún por el ganado. Este lugar se hizo relativamente famoso gracias a la canción “20 de abril”, de Celtas Cortos.

Apenas media hora más tarde llegaremos al Refugio de Estós, a 1.895 metros de altura, desde donde se puede ascender a varios picos de la zona: Posets, Perdiguero, Agujas de Perramó,…

En esta época del año el paisaje es espectacular pues los árboles empiezan a tornarse de todos los cólores propios del otoño.

Estampa otoñal, camino de la Coma
Estampa otoñal, camino de la Coma

Se puede volver por el mismo sendero o por el otro lado del río, siguiendo el PR-HU 31 o camino de la Coma.

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