[Relato de Glòria Fernández, participante en el concurso de artículos y relatos de montaña]
Para Alex.
Éste no es sólo un relato sobre la ascensión a una montaña, sino una historia contra pronóstico.
En palabras sencillas y no exentas de un toque de broma romántica, sufro de ‘corazón grande’. Es una singularidad bastante común en deportistas, pero en mi caso fue lo que me dejó en herencia mi abuela. Hubiera preferido otro tipo de herencia más al uso, pero fue la que me tocó. ¿Irónico? Bastante. ¿Determinante? Aún no lo sé, pero siempre ha tenido pinta de que tenía que ser está y no otra enfermedad la que marcara tantos acontecimientos en mi vida.
Lo de tener literalmente el corazón grande no es como para compadecer a nadie. Búscalo y verás que se puede llevar una vida la mar de tranquila y feliz. O hazme caso a mí: con una hipertrofia de corazón se puede llevar una vida tranquila, sana y feliz sin peligro de que se te salga del pecho. Siempre y cuando no te boicotees. Y yo me he boicoteado con saña y ofuscación fanática.
He llevado una vida de muchos excesos. Y por ello me he ganado, antes de cumplir los treinta, escuchar de boca de mi médico que tengo ya el corazón de una vieja de ochenta años, que me vaya mentalizando de que en poco tiempo me podrían implantar un marcapasos y de que me vaya olvidando de tener hijos propios. Derechazo. Crochet a los riñones. Y Uppercut al mentón. Caí a la lona por K.O. directo. Me sentí partida en dos.
Pero por suerte, las cosas siempre están a tiempo de enderezarse. Y nunca es tarde de hacer las paces con una misma. Y que mejor que subiendo al Puigmal.
Tardé un tiempo en asimilarlo. De hecho, empecé mi reeducación sin darme cuenta.
Este verano quería hacer unas vacaciones activas, que me pidieran una implicación total. Mi objetivo era hacer surf y llegar a subirme a una tabla. Pero mi condición física era patética. Y la mental mucho peor. Y por ello, mi verano ha consistido en cinco días a la semana de gimnasio con entrenador, uno de senderismo y otro de playa. En cada gota de sudor había disciplina, constancia y mucha paciencia. ¿Has experimentado alguna vez la sensación de enorme alivio al deshacerte de una carga invisible, pero tan inaguantable que te ahogaba? Pues esa sensación la tenía cuando comprobaba cómo dejaba la camiseta después de tanto esfuerzo. Tenía tanto lastre emocional acumulado y aún tengo tanto del que liberarme…
Mi entrenamiento no se puede entender sin dos acontecimientos más, indispensables. Empecé a tratarme con un médico osteópata, convencida por mi hermana, y mis amigos Alex y Ricard me animaron a ir con ellos a hacer senderismo los fines de semana. Se estaban preparando para hacer la Transpirenaica. Acepté. Necesitaba llevarme mis problemas a lugares donde poder concentrarlos, enfrentarme a ellos y darles todas las vueltas que hiciera falta. Pero, sobre todo, necesitaba simplificarme, llegar a entenderme y fumar la pipa de la paz conmigo misma.
Y eso lo comprendí y empecé a afrontarlo un domingo de agosto. Mi hermana Vero y yo organizamos una excursión en tren hasta la Vall de Núria para hacer la ruta a pie Núria-Puigmal. Desde pequeña, el enclave donde se encuentra el valle me ha conmovido. Parece como si el mundo que conozco dejara de existir, una vez me adentro en su paisaje verde profundo.
La ascensión la recuerdo en dos partes. Desde el Santuario hasta un poco más de la Font Bordanera y de ahí hasta la cima del Puigmal. En la mochila llevaba provisiones pero, sobre todo, los rompecabezas sin solución ni lógica que me atormentaban. Era lo que más pesaba, pero el paisaje reconfortante lo hacía más llevadero.
La marcha se desarrolló igual que una sinfonía perfectamente ejecutada. Si sentía frío, caía sobre mí una lluvia cálida y delicada de rayos de sol. Si me sentía desfallecer, venía un enérgico pero bienvenido golpe de viento en el momento de mayor necesidad, haciéndome consciente de cómo el paisaje se volvía de una belleza singular y emocionante en ese preciso momento.
Mi hermana me acompañó hasta un poco antes de llegar a la Coma de l’Embut, cuando el camino aún no es árido ni presenta el desnivel más hostil. Ya no pude engañarla más con frases del tipo ‘Ya casi estamos’. Llevábamos más de tres kilómetros pateados con un desnivel positivo acumulado de unos quinientos metros. Decidimos encontrarnos de nuevo en Núria.
Aún me encontraba entera y decidí continuar. Las nubes que se suelen formar por la tarde en esa zona empezaban a dibujarse con el sol ya en lo más alto y, según me dijeron otros senderistas, era muy probable que descargaran granizo. Decidí aligerar el paso y llevar un ritmo más rápido, a pesar de notar cómo los problemas se retorcían dentro de mi mochila volviéndose ‘peso muerto’ para poner en jaque mi resistencia. No era el momento de desfallecer.
El verdadero camino interior comenzó y lo recorrí entre la Coma de l’Embut y la cima. Era incapaz de saber cuál era el Puigmal cuando aún atravesaba la Coma. No había ascendido nunca hasta allí y no ver mi objetivo me desgastaba el ánimo. Un senderista que bajaba ya a Núria me dio la bienvenida, cual guardián de las Puertas de Tannhauser: “Prepárate que ahora empieza lo bueno”.
El terreno era un desierto vertical y hacia el cielo. Me sentí superada ante la inmensidad de ese mar de grava angosto que tenía ante mí. Dejé de sentir el viento, de ver a las demás personas y de regocijarme con el paisaje. Era como si todo se hubiera parado. Sólo estábamos yo y mis preocupaciones colgadas a la espalda. Sin pensarlo más tiempo, empecé a caminar. El pulsómetro me ayudaba a administrar las fuerzas.
Todas las personas con quienes he comentado este trayecto y también lo han hecho, coincidieron conmigo en que, desde que el terreno se convierte en un paisaje de belleza lunar y yermo, se vuelve duro y provoca un estado de ánimo totalmente identificado con la tierra que pisas. Es como si el lobo se quitara la piel de cordero para enseñarte sus fieras fauces.
Hasta el mes de agosto, el año había sido largo y de una dureza sin tregua. Tal y como se estaba desarrollando aquel ascenso en zig-zag. La grava hacía que, en ocasiones, diese un paso y retrocediera tres. Sentía como se iban formando las llagas en mis pies. Y después de lo mucho ya subido, seguía sin ver mi objetivo. Todos los pensamientos que llevaba conmigo se replegaron y colapsaron mi mente. Subí llorando lo que quedaba de pendiente hasta la siguiente explanada. Si alguien me vio, no me importó y tampoco me importa ahora. Las lágrimas eran de estar hasta los cojones. Aceptaba las cosas que me habían pasado, pero no me quería conformar. Quería pensar que, si de mí dependía, a partir de aquel momento todo iría mejor y sabría reaccionar.
Y creo que en aquella explanada y en ese preciso instante, mi suerte y mi pensamiento empezaron a cambiar. Allá a lo lejos, a una distancia relativa, estaba mi objetivo. Estaba el Puigmal.
Me pasó como a Superman cuando en una viñeta vuela hasta el cielo traspasando las nubes y, en la siguiente, sientes todo su vigor de superhéroe mientras se carga con los rayos de sol. Me cambió la cara y el ánimo. Sentí la energía recorrer mi cuerpo de los pies a la cabeza y lo que quedaba de ruta casi lo hice corriendo. Fue una experiencia muy intensa, como aquéllas en que te zumban los oídos y crees ensordecer.
El pico estaba lleno de gente. Unos contemplando el paisaje tranquilamente. Otros reponiendo fuerzas. En mi caso, no se me ocurría nada trascendental que hacer. Era mi primera cima y no tenía ni cámara ni móvil ni una frase elocuente que resumiera la experiencia. Ni siquiera tenía a mi lado a nadie conocido con quien comentarla. Sentía la agradable flojera posterior a un gran esfuerzo. Rebusqué en mi mochila y saqué una tableta de chocolate. Partí una onza y me la comí con todas las ganas, plena y feliz. Miré a la cara a esa forma amorfa y débil en que se habían convertido mis problemas y supe que, con la fortaleza adquirida, podría hacerles frente. A ellos y a las dificultades que estuvieran por venir. Quizá fue ahí arriba y en ese instante, donde empezó sin hacer ruido algo que ha comprobado mi médico: mi corazón ha experimentado una importante mejoría desde la última visita. Lo cierto es que no me importa en qué momento empecé a mejorar, el tema es que hoy estoy exultante de felicidad.
Compartí lo que me quedaba de tableta con los demás senderistas y me encaminé a volver sobre mis pasos de vuelta a Núria. Allí me esperaba mi hermana, la primera persona que escuchó lo que aconteció durante mi ascenso al Puigmal. Cómo llegué a aislarme del mundo en una travesía entre desiertos verticales, mares de grava y lunas terrenales. Cómo superé con éxito la lucha interna en la que me vi envuelta, librada contra mi peor enemiga: yo misma. Cómo una tableta de chocolate se convirtió en el Santo Grial de la Felicidad. Y cómo en el último tramo del descenso, correspondiente a la zona del Pla de l’Ortigar, el valle recompensó mi esfuerzo poniendo en mi camino un confiado rebeco que dejó que me acercara hasta una distancia muy corta, aunque prudente.
Y se lo conté así, tal y como te lo he contado a ti.
161 usuarios comentaron en " Onza de Chocolate "
Siguelo en el rss de los comentarios o deja un trackbackEn mi humilde y modesta opinión, la ascensión fué más catárquica que física, una introspección senderil que ayudó a aplastar espítirus que arrastras contigo… en tu mochila. Me ha gustado, por todo esto, y sólo espero una cosa: que sea el principio de una laaaaarga experiencia en ascensiones.
Es curioso, uno que tantos años ha subido montañas (toda una juventud en un cau da para mucho, incluido el Puigmal), uno que ha subido tantos 3000, que ha hecho tantas travesas, que ha hecho vivac durmiendo al raso muchas veces, etc etc. Es curioso que no tengo el recuerdo de ninguna ascención tan intensa ni tan catártica como la de Gloria.
Es decir la sensación de plenitud cuando se alcanza la cima sí la he tenido, pero jamás se me han escapado lágrimas por estar en paz conmigo mismo o al menos no lo recuerdo tan vivamente como lo ha escrito Gloria, por cierto con mucha pasión. Me ha gustado mucho el relato por lo sincero e intenso que se lee. Me ha conmovido. Te felicito por el relato, por la ascensión y por el inicio de vida que deduzco que ha supuesto.
Me ha gustado: una bonita narración sobre esa frase hecha que afirma que “la meta es el camino”. Está bien comprobar que uno puede ser más resistente que los fantasmas que arrastra y, si esta ascensión te ha servido para darte cuenta de eso, me alegro por ti. Como Mr-Kurtz, yo también espero que sigas con ello, ascendiendo hasta el infinito y más allá.
Siempre me han gustado las comparaciones entre acciones y pensamientos. Para mi no hay acción premeditada que no esté íntimamente ligada a un sentimiento o pensamiento …estar atentos a ellos, como tú cuando ascendías, es lo que nos hace aprender en mayor o menor medida de lo que hacemos…es lindo que tu punto de inflexión esté asociado al ascenso al Puigmal…porque pese a no tener nada trascendental que hacer cuando llegaste a la cima, pudiste celebrar ese momento con una onza de chocolate y eso es muy, pero que muy significativo, dulce y amargo chocolate negro…(y ahora me dirás que era con leche….si lo era, no nos lo digas!!
).
Y que subas muchas más….
Me gusta mucho tu cuento porque dice cosas muy bonitas y sale todo muy chulo. Cuando sea muy grande quiero ser como tú y escribir cuentos como tú que salen cosas muy chulas. Me gusta mucho, muy chulo el cuento que escribes muy bien que yo querré escribir de más mayor como tus cuentos. Y se sube la montaña y la oveja. Mucha risa.
Me ha emocionado! Yo también he sentido emociones similares subiendo montañas, recorriendo senderos y alcanzando refugios recónditos. La montaña es un lugar catárquico y me alegro que para Gloria representara un punto de inflexión. Espero que haya muchas más ascensiones!
Ostres Glòria, què xulo!! I me n’alegro molt que et passés això. Jo també soc afficionada al senderisme i crec que caminar per la muntanya té aquest efecte catàrtic.
Nena quina emociò!!!
M’encanta veure el canvi que has fet!!
El fet de saber una mica la teva historia m’ha commogut!! Que sàpigues que he perdut ventes perquè no podia deixar de mirar la pantalla!!
Felicitats amore!!!
Glòria, m’ha encantat la teva història….em sento totalment identificada en tot el que expliques….pujar muntanyes, caminar i esforçar-te et fa remoure, netejar i replanetjar-te moltes coses a nivell personal.
Felicitats i espero que aquest sigui el primer cim d’una llarga, llarga llista!
Glòria!
Que maco! La teva història m’ha fet entrar ganes de que ja sigui estiu per poder fer excursions pendents. I no es que al hivern no es puguin fer… es que a l’estiu es tot més fàcil, i es més de dia i no fa tant fred i un llarg etc… Espero que segueixis millorant cada dia més!
Sí señora, bueno, señorita
Me alegro que hayas superado este reto y los problemas vayan desapareciendo poco a poco. Verás como de aquí un tiempo mirarás atrás y te reirás de ellos.
Muy bien relatada la experiéncia!
m’ha agradat molt
Me he sentido identificada contigo.
Glòria,
El meu germà diu que un dia ens duràs a fer una excursió tan xula com aquesta.
Quim i Jana
Moltes felicitats. Estic impressionada. No triguis a escriure alguna cosa més.
Ja pots entrenar de valent. Quan facis la propera excursió tindràs tres acompanyants més. Dos peques i un servidor.
Felicitats i endavant!
bernat
Nunca había leído algo tan entretenido y ocurrente. No me he podido levantar de la silla en todo el rato que he estado leyendo. Me encanta. Yo también quiero que me pasen estas cosas. No te conozco de nada, pero quiero que gane tu relato. Si no gana, dejaré de escribir en blogs. Estoy totalmente de acuerdo con ese tal Miquelone, al que no tengo el placer de conocer: yo, de mayor, también quiero escribir como tú.
Aunque no nos conozcamos, espero que si ganas me encuentres un trabajo…o me invites a una taza de chocolate en La Nena.
Un petó!!
Jester
Que ese corazón inmenso te permita escalar todos los ochomiles si te lo propones. Y que cada onza de chocolate te sepa a triunfo.
Entonces eso de que un rebeco te había amenazado con una navaja para que le dieras el chocolate no era verdad? Mala bicha.
La próxima vez podrás contar una historia de terror con nuestro ascenso al Matagalls y el laberinto de helechos.
Ojalá hubiera podido compartir contigo ese momento en la cima.
Besos
Vero
esta molt bem lograt i sera el proxim premi planeta mols petons i abrasadas
Me alegro mucho de esto que has conseguido y que tanto esfuerzo te ha supuesto. Te has marcado unas metas y las estás alcanzando, ¡enhorabuena y ánimo!
ostres gloria,
un relat molt bonic i emotiu. I molt adequat! de veritat q et vénen ganes de començar a pujar cims!!
espero q continuis amb tants ànims i amb felicitat.
petons
ariadna
Me ha encantado tu relato!! Por lo que he intuído también tienes el corazón grande de sentimientos y emociones. Sigue así!
Qué bonito!! Espero que con la ayuda del senderismo encuentres solución a muchos de tus rompecabezas particulares. Y que ese corazón que antojo lleno de buenos sentimientos se cure cada día un poquito más y te deje ascender las montañas que te encuentres en el camino de la vida.
Eres la mejor!!!en todos los sentidos!! como amiga, como persona,como prima..y ahora como SENDERISTA Y ESCRITORA!!!
Besitos!!!
Rebeca(L)
prima!!!
ta chula la historia bueno k eso k sta mbn y k felizes navidades jejeje oye pork no t dedicas a escritora y senderista pork ta chulo bueno k me enrollo mucho
ksss dw
de tu prima la k no sabia escibir comentarios aqui menuda soy
ola!!+
gloria que esta muy bien lo que has echo y que espero que ganes vale un besito de tu tita valen(K);)
Bonita, mágica, estructurada, entretenida, sencilla, sensible, delicada, grande de corazón, notable, engancha, supera, determina, viaje, emoción, placer…desenlace….felicidad.
numero 1.
Gloria,
Sens dubte la por d’enfrontar-se a un mateix supera moltes altres, perquè som conscients que podem descobrir coses de nosaltres mateixos que no ens agradaran i, per això, aquest relat demostra la teva valentia. Et felicito per haver fet el ‘cim’ i per ser tan generosa de compartir-ho amb tots els que hem disfrutat llegint la teva història, personal i sincera.
Molta sort!
“una historia contra pronóstico”
començant així m’has enganxat!
sort gloria
Un gran relato de una gran persona que superará senderos más espinosos cuanto más grandes sean los problemas que tenga que resolver
Preciosu.
jose
… y ahora imagínate el camino con dos niños detrás preguntando a cada minuto ¿cuánto faltaaa?.
Bravo Gloria me ha encantado.
Un relato emocionante y muy bien contado. Ha sido un placer leerte!
Precioso.
Me da mucho en que pensar. . .
He empezado a leer por curiosidad y no he podido parar.
Para cuando la segunda parte? Porque lo que viene es bueno bueno buenísimo, seguro.
Felicidades.
Excelente relato que transmite la magia del senderismo !
Huala!
Merci a tots! Estic molt contenta de què us hagi agradat
Estupendo el relato, Gloria. Al leerlo me han entrado ganas de calzarme unas chirucas y subirme al Puigmal!
Un relato muy bonito y muy bien escrito. Mereces ganar. Me siento orgullosa de haberte parido. Arriquitaun!
Bsos,
Mami
Glòria m’ha agradat molt, y me quedo corta!
Un article deliciós i molt proper. Sóc d’aquelles persones a qui aburreix llegir a no ser que trobi alguna perleta de tant en tant. Per mi aquest relat teu és una perla enmig del desert
Transmet molta energia i capacitat de superació. Coses que tots hauríem de practicar més sovint en comptes de lamentar-nos tant de les dificultats de la vida, siguin petites o grans!
Felicitas i un petonàs enorme!
Anna G.P.
Glòria! Impressionant aquest relat! Tornaré a fer el puigmal en breu i segur que a la motxilla no faltarà una mica de xocolata! mhmhmh
Felicitats per la pujada i per l’esperit de superació!
Espectacular relato.
Se lo contaré esta noche a mi niña antes de que se vaya a dormir!
Gracias Gloria!
Bonito y sensible cuento, Gloria!
Lo que da de sí la ascensión a una montaña… Si alguna vez intento subirme a una, lo haré con pasitos de Chiquito de la Calzada: tardaré un huevo, por eso será una gran gesta.
Suerte con el concurso y en tus futuras ascensiones!
Felicitats pel conte, Glòria!!!
Un cuento bonico del tó, sobre todo por lo que tiene de real…
Nunca he hecho senderismo (bueno, de pequeña iba de excursión a la Mola i a montañicas pequeñas de este estilo), pero has hecho que me entraran ganas de intentarlo algún día. Eso sí, no iré sin una onza de chocolate, mis pastillas para la tensión baja y dos litronas de agua para no morir deshidratada.
No sigo escribiendo, que la fiebre me confunde…
Muy interesante, estresante y reconfortante…
Con una onza de cocholate y sobre todo con fuerza de voluntad se puede escalar cualquier montaña. Siempre se puede dar un paso más, siempre hay una meta más allá.
Me siento identificado y quiero acompañarte no sólo comiendo una onza de chocolate. Nos vamos a comer la tableta entera.
qué bonito relato de superación … te mereces el premio!
Me ha parecido un relato muy entretenido y ameno, bien explicado y que dan ganas de acompañarte en tus siguientes salidas.
Lástima que aquel día en Olot no nos perdiéramos… seguro que habrías confeccionado un relato genial
yo tb me siento así cuando voy x la vall de nuria. muy buen relato, te animo a seguir!^^
El cuento está chachi-piruli-juan-pelotilla!
Ajolá sigas escribiendo relatos tan majos como este y compartiéndolos con el resto de la humanidad. Si no lo haces,te vi a poné dos velas negras!
Qué humilde
hola, espero que nos escribas mas relatos como este que me a gustado mucho un saludo y espero que escribas pronto gracias
Hola soy amiga de Rebeca, el texto es estupendo, me ha gustado mucho ciertamente, sigue escribiendo.
Holaaa! Soy una amiga de tu prima Rebeca que desde hace unos momentos nos encontrabamos en una conversación sobre nuestros deberes de confeccionar una redacción de castellano y de repente surgió tu “link”. Solo decirte que me encanta tu relato y que a la vez envidio la facilidad con que relatas… yo me puedo passar horas con una frase la verdad jajaj (bueno una hace lo que puede!, personalmente yo soy más de lápiz y pincel)
Un beso!
siempre podemos sacar fuerzas para resolver todo aquello que se nos ponga por delante, aunque a veces nos parezca imposible…
felicidades
Sencillamente un gran relato. Me he emocionado a medida que iba descubriendo cada paso que dabas. Enhorabuena!!!!!
Después de leerte, veo que tienes el corazón grande, el alma inmensa y una mano para escribir que seguro que no conoce cimas imposibles. Felicidades por la historia!!!
A mi es que lo de la naturaleza, subir montañas, andar entre piedras, recibir picaduras de a saber qué bichos, respirar aire puro, el suelo sin asfaltar y ya no hablemos de dormir bajo las estrellas me da todo como un poco de grimilla… pero vamos que el relato mola, eso sí, pero a mi no me busquéis allá arriba…
Felicidades por el relato. Vas a hacer muchas muchas cumbres y ojalá sigas deleitándonos con tus experiencias. En estos momentos siento mucha admiración, de verdad.
La próxima cima siempre estimula la vida.
Subir, bajar. Nunca esperar.
Muy bonito.
Felicitats pinky! m’ha encantat el teu relat, me quedat ven enganxada llegint!
subir, subir, volver a subir
bajar, bajar,
un peto
Q bonita prosa.
Me encanta!
Felicidades Morning Glory!
Que maco!
Me ha encantado! Felicidades.
Felicidades a ti y a tu corazón por este magnífico relato.
Felicidades!!!! es un cuento super bonitoo!!!espero que subas más cimas.. y escribas más cuentosss!!
un besittto muy fuerte!!!
Me ha encantado el relato, precioso!
Espero que escribas muchisimos mas (m gustaria leerlos ^^) sigue hacia delaante!
Un beso grande!
Gloria, fantastica narración, me encanta cómo escribes..GENIAL!
y la historia pues llega, llega y mucho…la montaña es un sitio casi espiritual, para mi lo es, y por motivos personales aún más, por lo que me ha ,incluso, emocionado!
animo Pinky, las cimas siempre están ahí, sólo necesitamos alzar la vista para divisarlas y continuar!
Un abrazo!
ya sabemos para quién es el premio! para ganadoras como tú! ;P
Tú sí que vales!!
Excelente relato! Estilo impecable! Escritura directa al corazón! y con mucho arte!!
Por mí, TSQV! así que pasas, por lo menos, a la siguiente fase!!!
Felicidades Pinky!
Me ha encantado el relato. Esto del montañismo es toda una experiencia y me alegro de que te haya gustado tu primera cima! continúa escribiendo y con tus nuevas aficiones, seguro que te va muy bien!
un saludo
Jo, com el Mad Hatter de més amunt, sóc de ciutat i de literatura, que és una altra manera de viure. Quan et llegia ni se m’acudia posar-me xiruques… jo sóc de les que utilitzo les xiruques mentals per pujar els cims quotidians, i igualment m’he sentit pujant amb tu i mirant amb tu i assaborint amb tu… i tinc ganes de fer un copy-paste i reenviar aquest conte a les amistats més joves que pateixen caminant per espais lunars -ai! Arasely, que avui has suspès 4 assignatures de sis i volies deixar els estudis perquè la teva tutora t’ha recomanat deixar assignatures i jo et deia que de cap manera!- què sentiràs quan llegeixis aquesta Glòria, que no és l’altra, la que tenim al Txad? T’ompliràs d’oxígen de la muntanya i d’energia de la xocolata i de la inspiració d’aquesta jove de cor gran i gran cor? Sé que sí.
Som tesel·les i cadascuna de nosaltres, tan necessàries, fem el mosaic, TAN BONIC!
Gràcies, Glòria.
A mi, llegir coses bones em dóna set: vull beure, vull veure més escrits teus!
Que els Reis et portin quaderns bonics per omplir de contes i històries!
Compartir.
Muy bonito Gloria
maravilloso. gracias.
No hay nada como una onza de chocoalate para recuperar fuerzas y energías en plena montaña. A mi una vez el chocolate me salvó y me hizo llegar al refugio después de subir la Pica d’Estats. Muy chulo, Gloria.
o k bonito, se me han saltado las lagrimas!
El resumen donde esta?
Maravilloso relato, Gloria.
La vida a veces nos parece una montaña difícil de ascender, pero como has podido comprobar, con ilusión y ganas de superación, nada es imposible.
Un besito!
Hola,
Desde la organización del concurso queremos recordar a todos los participantes, así como a los usuarios que están participando en la votación, que, tal y como se estable en las bases, no se tendrán en cuenta “comentarios sin sentido, vacíos, repetidos, sin relación con el artículo y/u ofensivos. Los votos de un mismo usuario en un mismo artículo sólo contarán como 1 voto. Se monitorizarán todos los accesos a BdM para evitar el fraude y se pondrán todos los medios para combatirlo.”
Por todo ello, os invitamos a seguir participando, de buena fé, en el concurso y a evitar los comentarios fuera de lugar.
Un saludo
buenisimo me a maravillado me encanta espetacular bueno me faltan palabras…………………….
Ostras Gloria, me ha conmovido tu historia. Piensa que las montañas que tenemos dentro son mucho más altas y muchas veces más impracticables que cualquiera que haya en el Pirineo o en el Himalaya. Tu has llegado a unas de sus cimas más altas, y doy fe que no es nada fácil. Felicidades y enhorabuena, porque tú, desde ese momento, eres la campeona.
Me ha encantado, no solo por la forma sino por el significado de las pequeñas cosas que nos hacen auténticos.
Sigue así de bien… ahora a por la siguiente cumbre!!
Un Saludo!
Bonito cuento, bonita historia de superación.
Espero que sea el principio de muchas superaciones más.
Aupa Gloria!!!
Emotivo relato…
Me parece un gran texto. Una narracion exquisita, y elocuente. Cuida con delicadeza su lenguaje, y juega de una manera extraordinaria con la metafora. Felicidades.
Me hubiera gustado compartir esa onza de chocolate en el momento cumbre de tu ascenso.
Excelente relato!!
Guau! Me encantó la historia! Espero que tengas una vida llena de éxitos.
Ros
que cuento mas bonito oye!!
M’encanta com escrius Glória, ets una crack!!
Increible el arte que tiene pa to esta chica. Precioso el cuento
Que nadie te ponga límites, con ilusión todo se puede conseguir. A por la siguiente cima.
hello, sin duda un relato precioso. Adelante!
Cutrelux tiene un poco de razón la verdad. . .
Señorita Fernández tiene usted mucho talento . . .
you rock!
M’he sentit molt identificada amb la teva història Gloria, i t’entenc perfectament. Es nota que ets una dona valent, segur que estàs molt contenta amb tu mateixa, FE